Gastroenterocolitis: Causas y síntomas de una infección que puede ser evitada

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La gastroenterocolitis es una enfermedad infecciosa del sistema gastrointestinal causada generalmente por virus y en algunos casos por ciertas bacterias o parásitos. Se caracteriza por la inflamación del estómago, el intestino delgado y el colon. Esta infección puede ser contraída por niños y adultos.

Entre el cincuenta y el setenta por ciento de los casos de gastroenterocolitis son causados por norovirus. Este virus es altamente contagioso y se propaga rápidamente.

Causas de la gastroenterocolitis

La gastroenterocolitis muchas veces es causada por hábitos de higiene deficientes como la falta del lavado de manos después de ir al baño, el consumo de agua contaminada y alimentos que no hayan pasado por el proceso de lavado como en el caso de frutas y verduras.

Otra forma de contagio es a través del contacto con una persona que padece esta infección, por lo que se hace necesario extremar las medidas de higiene y reducir la exposición del paciente.

Síntomas de la gastroenterocolitis

La gastroenterocolitis se caracteriza por la aparición una fuerte diarrea, acompañada de vómitos, fiebre de bajo grado y dolor abdominal. Puede presentarse de forma leve o de gravedad.

  • En los casos leves, el paciente presenta pérdida de apetito; dolores estomacales; sensación de hinchazón, fiebre, vómitos, cansancio y debilidad muscular.
  • Cuando la enfermedad es grave, las deposiciones presentan sangre.

En ambos casos la atención médica debe ser inmediata para prevenir la deshidratación, los daños irreversibles al sistema gastrointestinal y en el peor de los casos la muerte del paciente. Por lo que estamos ante una infección que no debe ser tomada a la ligera.

Diagnóstico

El médico hará un estudio histológico completo para asegurarse del causante de los síntomas. Puede realizar un examen rectal o abdominal para descartar enfermedades intestinales crónicas como por ejemplo la enfermedad de Crohn, algún absceso pélvico o debido a obstrucción intestinal.

Se solicitará un cultivo de heces que podrá identificar virus, parásitos o bacterias que está causando la gastroenterocolitis.

Tratamiento para la gastroenterocolitis

Una vez iniciado el tratamiento médico, los síntomas comenzarán a desaparecer en un plazo máximo de 3 días, con una mejora paulatina.

Es importante que una vez aparezcan los primeros síntomas, el paciente debe mantener reposo en casa, no asistir al trabajo o al colegio. Esto evitará el contagio, sobre todo en los niños, quienes son los más vulnerables a la infección.

Debido a los vómitos y diarrea, las personas tienden a deshidratarse rápidamente. Es muy importante estar atento a los signos de deshidratación, el primer paso siempre será la hidratación del paciente.

Es muy importante señalar que para los bebés y los adultos mayores, la pérdida de fluidos es potencialmente mortal y deben ser atendidos de inmediato reponiendo líquidos y electrolitos por vía endovenosa.

En este sentido, la ingesta de líquido es muy importante, aunque debe ser administrado de manera pausada y en cantidades moderadas para evitar náuseas o vómitos.

La medicación solo debe ser prescrita por el médico tratante, quien decidirá si la infección es causada por virus o bacterias, en cuyo caso el tratamiento es diferente.

En el caso de los antibióticos, es bien sabido que no son efectivos si la gastroenterocolitis es de origen viral.

Otro punto importante es que los médicos no recomiendan medicamentos antidiarreicos porque no curan, sino que prolongan la infección.​

Cuando la infección es de origen parasitario, la enfermedad se considera de gravedad y difícil de tratar. Una vez identificado el parásito, se administran los medicamentos necesarios, pero en caso de que la infección no ceda, se tendrá que recurrir a procedimientos radicales como extirpar parte del colon o aspirar los abscesos en el hígado.

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Prevención de la gastroenterocolitis

Es importante incorporar buenos hábitos de higiene en el hogar, el trabajo o en la escuela.

  • El lavado de las manos después del ir al baño, es el primer paso para evitar la gastroenterocolitis.
  • No consumir agua que no esté debidamente potabilizada.
  • Los alimentos deben ser lavados y bien higienizados, especialmente los que se consumen crudos como vegetales y frutas.
  • Evitar el contacto con pacientes infectados. Todo lo que se emplee para el uso del enfermo debe ser exclusivo: vajillas, ropa de cama y en la medida de lo posible asignar un sanitario para el paciente. Es necesario que los niños y los adultos mayores se mantengan alejados.

Existen vacunas contra algunos entes causantes de enfermedades gastrointestinales como la Vibrio cholerae y el rotavirus. Algunos países exigen a los visitantes, la vacuna contra V. cholerae, si viajan hacia o desde áreas de riesgo.

Dependiendo de la causa de la infección y su atención inmediata y adecuada, la mayoría de los pacientes se recuperan en poco tiempo. No obstante, lo ideal es prevenir la gastroenterocolitis, observando simples recomendaciones y hábitos de higiene. Siempre será mejor prevenir que lamentar.