Walter Olmos: Un cantante de Pura Sangre

Walter Olmos

El cantante argentino Walter Olmos nació en abril del año 1982 en la población San Fernando del Valle de Catamarca de Buenos Aires. Desde muy pequeño comenzó a demostrar el talento que tenía por el canto al interpretar las canciones, cuyas letras se aprendía de memoria.

En compañía de sus amigos se divertía con un juego: Improvisaba escenarios, en el cual era el cantante invitado y sus compañeros, ese público emocionado que lo aplaudía, sin imaginar que más adelante se convertiría en una realidad que se materializaría con sus grandes éxitos.

Durante su adolescencia, junto a una familia muy humilde, la vida de Walter Olmos pasó por algunos episodios y actos ilegales que lo llevaron a permanecer en un instituto de menores por varios años. Afortunadamente, al salir de allí, la pasión por el canto le abrió las puertas hacia el éxito.  El deseo de convertirse en cantante, llevó a Walter Olmos a trabajar por ese objetivo y consiguió integrarse a la banda musical Los Bingos.

Juntos hicieron varias presentaciones en diferentes escenarios, lo que permitió a Walter Olmos compartir y foguearse con cantantes y reconocidos como Fernando Cerezo, La Mona Jiménez y Rodrigo. Compartir escenarios con La Mona Jiménez significó para Walter Olmos un verdadero sueño convertido en realidad.

Durante su permanencia en el instituto de menores Walter Olmos escuchaba las canciones de la Mona y se aprendió las letras, porque en el fondo tenía la esperanza de que llegaría la oportunidad de interpretarlas. La satisfacción de cantar juntos lo colmaba de placer y emoción.

El talento y pasión que manifestaba en sus presentaciones contribuyeron para que el gran cantante del momento, Rodrigo Bueno, El Potro, lo invitara a compartir nuevos escenarios con él. Aceptando la invitación, Walter Olmos inició una nueva etapa en el mundo musical.

Walter Olmos: Brillando con luz propia

Walter Olmos fue escalando posiciones y de la mano de Rodrigo Bueno, su carrera como cantante alcanzó el éxito. Se demostró a sí mismo, a su familia y conocidos, que tenía un gran talento, que solo le faltaba un apoyo para seguir adelante.

La petición y ruego por el canto, que le hiciera a la Virgen del Valle mientras estuvo en el instituto de menores, le fue concedido.

Junto a sus padres Noemí Nieto, Roberto Olmos y sus hermanas Morena y Sabrina tuvo una vida sin lujos, mientras su admiración por La Mona Jimenez, lo inspiraba para continuar y dar el salto triunfante.

Las actuaciones y presentaciones en diferentes escenarios, en compañía de Rodrigo lo entusiasmaban y le daban grandes satisfacciones, pero se sentía apartado de su familia, por lo que después de aproximadamente 8 meses de gira, decidió regresar a su Buenos Aires natal.

En el año 2000 tuvo la oportunidad de que José Luis Gonzalo, mánager de Rodrigo, lo representara en el medio artístico, a lo cual Walter Olmos accedió. En esa misma época, se presentó en un concierto y dio a conocer su primer álbum “A pura sangre”.

Walter Olmos

El éxito logrado con el disco y sus actuaciones le otorgó el apodo  de “La Locomotora catamarqueña”.Para Walter Olmos, en ese año 2000, hubo una mezcla de acontecimientos que fueron apareciendo como símbolo de fama. Luego de su primer álbum, dio a conocer otros dos discos exitosos.

Con la alegría por esos logros también llega la tristeza, en el mes de junio la noticia de la trágica muerte de su mentor Rodrigo, El Potro, lo desconcierta. Con un estado de ánimo que no le permitía despertar de esa pesadilla, decidió continuar con su carrera.

Sentía que la mejor manera de rendirle tributo a Rodrigo, El Potro era cantando, presentándose en shows como lo hacían juntos, además, tenía la obligación de complacer a un público que lo consideraba, su sucesor.

Los álbumes que lo consagraron como “La Locomotora catamarqueña”

  • A pura Sangre (2000)
  • De Catamarca al mundo (2001)
  • La Locomotora (2001)

La estrella del joven cantante Walter Olmos alcanzó la fama entre conciertos, shows, grandes presentaciones en eventos y hasta en deportes como jugador de futbol y fue considerado uno de los embajadores de la música catamarqueña. Lamentablemente, dejó de brillar en septiembre del año 2002.